Además de espacialmente, los colores se pueden fundir en el tiempo. Este caso se da cuando los estímulos caen sobre los fotoreceptores en momentos distintos pero tan cercanos (al menos 1/50 o 1/60 de segundo), que el sistema visual los percibe como un único color. De hecho, los cambios son tan rápidos que el sistema visual no llega a mantener el mismo ritmo de cambios y funde los colores.
El mismo James Clerk Maxwell (1831-1879), uno de los fundadores de la ciencia del color, realizó las primeras mezclas mediante síntesis aditiva con una rueda de colores (colour-mixing top) sobre la que se colocaban trozos de papel coloreado con ángulos variables (el dispositivo se conserva hoy día en el Laboratorio Cavendish, en Cambridge (GB)).