Éste es un listado de todas las páginas de Imagen digital relacionadas con la medición, descripción y transmitión de datos relacionados con el color, especialmente con el color digital.

Cómo hacer un libro o página de muestras de color

Hace unos años una forma de elegir colores era usar catálogos de muestras de color formados por páginas y páginas de parches cuadrados cuya composición de tintas cambiaba incrementalmente en grados conocidos. De este modo estaban disponibles visualmente todos los parches posibles de combinaciones CMYK.

La gestión del color, con la calibración de monitores y el uso correcto de espacios de color, ha arrinconado estas colecciones, pero hoy estamos nostálgicos y a veces puede que necesitemos algo similar , ya sea en forma de tablas de parches o como tiras de colores para poder medir muestras de color concretas.

Para eso, aquí está este tutorial de cómo usar las fusiones de Adobe Illustrator combinándolas con InDesign para conseguirlo.

Si los diferenciamos en incrementos de un 10%, los tonos posibles en cuatricromía de 0 a 100% son teóricamente varios miles. No todos los tonos resultantes serán posibles en muchos sistemas de impresión, básicamente por exceso de tinta. Por eso, los más oscuros, que superen un TAC razonable, sólo son un ejercicio académico.

Imagen.

En nuestro libro habrá unas 121 tablas de 121 muestras cada una. Muchas de las muestras estarán repetidas en varias de las tablas pero las dejaremos así para facilitar la presentación visual (porque de eso es de lo que va un libro de muestras: Presentación ordenada de colores en gradación).

Calibrar una pantalla con el espectrofotómetro ColorMunki de X-Rite

Cuando se trabaja en diseño es necesario usar aparatos calibrados: Pantallas, impresoras, etc… Eso es cada día más barato y sencillo con los productos actuales. A continuación veremos cómo calibrar la pantalla de un Apple MacBook Pro de 13' con el espectrofotómetro ColorMunki (versión Design).

Calibrar la pantalla de un portatil, sea Macintosh o lo que sea, es una tarea que no va a ofrecer grandes resultados. Las pantallas de los portátiles son muy limitadas y los controles que ofrecen no se pueden comprar con los de un monitor, ni siquiera si éste es de calidad media.

Eso no quiere decir que no debamos calibrar. La práctica de la gestión del color no trata de obtener resultados precisos al 100%. Es más bien cuestión de marcarse unos resultados suficientes y procurar alcanzarlos o, al menos, acercarse lo suficiente. Es un proceso continuo en lo que se refiere a mantinimiento y mejora de resultados, como lanzar dardos a una diana: Cuanto más cerca del blanco mejor.

Cada dispositivo es especial: El gamut

Los dispositivos informáticos periféricos no tienen la misma capacidad de "ver" los colores que el ojo humano. Los dispositivos de lectura (input devices: escáneres y cámaras digitales) no pueden captar todos los colores que el ojo humano es capaz de ver. Los dispositivos de reproducción (output devices: monitores, impresoras, filmadoras, imprentas y grabadoras de vídeo) no pueden reproducirlos todos. Cada dispositivo sólo es capaz de reproducir una parte o subconjunto de la gama de colores que el ojo humano es capaz de ver. Este es el llamado "gamut" cromático de este dispositivo (o rango de colores reproducible, si se prefiere).

El misterio de la constancia de la luminosidad

El ojo humano tiene más dificultades en medir la intensidad de la luz —al contrario que una cámara, que lo hace de maravilla. Esto confirma la idea de que el ojo no ha sido creado para ser un instrumento de medición de la luz. Todo lo contrario, se ha creado para leer la información de una escena y fragmentarla en componentes, captando así cuál es la naturaleza esencial de los objetos de esa escena.

El hecho de que el sistema visual no sólo esté capacitado sino diseñado para juzgar la luminosidad se llama "constancia de la luminosidad (lightness constancy), ya que la constancia se mantiene al variar la iluminación. Pero no se sabe cómo funciona nuestro modo de juzgar la luminosidad y porqué es éste el método preferente en el sistema visual humano

Grassmann: Las leyes empíricas sobre la visión del color

Hermann Günther Grassmann publicó el famoso artículo Sobre la teoría de la mezcla de los colores (Über die Theorie der Farbenmischung) en 1853 la hipótesis de que para producir el blanco eran necesarios al menos tres colores espectrales.

Grassman formuló cuatro postulados, es decir: cuatro leyes que resumían la experiencia de un observador empeñado en el estudio de la mezcla aditiva de los colores. Estas leyes son el fundamento teórico sobre el que se puede construir rigurosamente —matemáticamente— la teoría de los colores y expresan las propiedades del metamerismo en conexión con la síntesis aditiva.

Maxwell: Las funciones colorimétricas del ojo humano

En 1860 James Clerk Maxwell insistió en la veracidad de la teoría de los tres receptores de Thomas Young como base biológica de la visión de los colores. Concebía los tres colores fundamentales de Young como vértices de un triángulo plano que contenía todos los colores espectrales.

Según Maxwell, fijando tres colores estándares en el diagrama de Newton y usando la regla del baricentro, se podrían calcular todos los colores que sean una mezcla de cantidades dadas de esos tres colores estándares y se puede construir una forma triangular del diagrama cromático, que Newton, en una primera aproximación, había dibujado en forma de círculo.

Maxwell fue pues el primero en establecer con medidas efectivas el diagrama circular de Newton. Su trabajo permitió dar a cada color —que estuviera en el interior del triángulo— dos coordenadas basadas en tres colores estándares elegidos.

Helmholtz: Experimentos básicos sobre la visión del color

Helmholtz descubrió que en contra de lo que explícita o implícitamente había afirmado Grassman y (Newton), los colores comprendidos entre el amarillo y el verde no tienen complementarios espectrales. Consiguió sin embargo neutralizar estos colores mezclando rojo y violeta en distintas proporciones (es decir con distintos tonos de púrpura). La ubicación de estos colores —no espectrales— es un segmento rectilíneo —la línea del púrpura purple line—, que une el violeta con el rojo.

El diagrama de cromaticidad reformado por Helmholtz.

Además Helmholtz descubrió que las distintas parejas de colores complementarios necesita distintas cantidades de ambos colores para producir una luz acromática. Por ejemplo: En el caso del amarillo y el azul-índigo, la cantidad de azul-índigo es menor que la de amarillo. Si debe aplicarse la regla del baricentro, eso significa que los colores espectrales no pueden estar equidistantes del punto blanco y que se deben considerar igualmente saturados.

En esencia eso significa que el diagrama de los colores espectrales no es un círculo, ni siquiera en su zona curva. Helmholtz diseñó un diagrama de forma particular que el mismo Helmholtz definió como provisional, ya que sus experimentos no habían proporcionado datos completos.